Judogi
¿Por qué elegir un Judogi de calidad?
Comodidad y resistencia en combate
Un buen judogi no es solo un uniforme: es una segunda piel. La resistencia de las costuras, la solidez del tejido y la libertad de movimiento son elementos esenciales para todo practicante. Llevar un judogi de calidad significa poder afrontar el entrenamiento y la competición sin compromiso, centrándose únicamente en la técnica y la disciplina.
Nuestros judogi están diseñados para soportar desgarros, dominadas y sesiones intensas. Gracias a los pesos variables y a los refuerzos en los puntos críticos, ofrecen un rendimiento superior tanto en el tatami como en competición. Elegir el modelo adecuado puede marcar la diferencia en tu crecimiento marcial.
Materiales técnicos para un alto rendimiento
Utilizamos solo algodón pesado, texturas nacaradas y telas certificadas, diseñadas para garantizar la transpirabilidad y la durabilidad. Muchos de nuestros judogi están homologados por federaciones deportivas nacionales e internacionales, ofreciendo así la máxima fiabilidad durante las competiciones oficiales.
Además, ofrecemos modelos con tratamientos antibacterianos y diseño ergonómico para garantizar un ajuste impecable. Detalles como el cuello reforzado o las mangas preformadas elevan el nivel técnico del producto.
Judogi para cada disciplina marcial
Judigi para judo: ajuste y reglamento
El judo judogi tiene características específicas: debe cumplir con reglas precisas de medición y peso impuestas por las federaciones. En nuestros productos encontrarás modelos homologados con corte clásico o moderno, ideales para competiciones y entrenamientos.
Desde el ajuste regular hasta la sujeción del agarre, cada modelo está diseñado para cumplir con los estándares competitivos y ofrecer la máxima comodidad. Ofrecemos judogi para principiantes, intermedios y cinturones negros, adecuados para cada fase del camino marcial.
Judogi para otras artes marciales
Además del judo, el judogi también se usa en disciplinas como Aikido, Jiu-Jitsu y Ju-Jitsu tradicional. En estos contextos, el corte del kimono puede cambiar ligeramente para adaptarse a los movimientos específicos de cada estilo.
En nuestro catálogo encontrarás judogi versátiles que también son ideales para cursos multidisciplinares o escuelas con programas mixtos. También ofrecemos versiones ligeras para la práctica de verano y modelos más gruesos para entornos profesionales.
Cómo elegir el Judogi adecuado
Tallas, pesos y ajuste
La elección del judogi pasa por el tamaño correcto y el peso correcto. Los modelos más ligeros son perfectos para principiantes o para uso en verano, mientras que los más pesados son ideales para competiciones o entrenamientos intensivos.
Ofrecemos un sistema de tallas detallado para ayudarte a encontrar el estilo perfecto en función de tu altura, peso y complexión. Cada producto va acompañado de una guía de tallas y consejos útiles para elegir.
Judogi para adultos, niños y profesionales
Disponemos de una completa gama que incluye judogi para niños, ideal para los primeros cursos o actividades lúdico-deportivas, y modelos técnicos para adultos, pensados para las necesidades más avanzadas.
Los profesionales encontrarán soluciones a medida, con pesos altos y cortes atléticos. Además, los gimnasios y dojos pueden contactarnos para pedidos personalizados y suministros dedicados.
Preguntas frecuentes sobre Judogi
¿Cuál es la diferencia entre el entrenamiento y la competición de judogi?
Los judoges de competición son más pesados, con pesos elevados y costuras reforzadas, diseñados para soportar una tracción prolongada. Las zapatillas de entrenamiento son más ligeras, ideales para las sesiones diarias.
¿Se puede usar un judogi para múltiples artes marciales?
Sí, muchos modelos son versátiles y adecuados para múltiples disciplinas como el judo, el Aikido o el Ju-Jitsu. Sin embargo, para las competiciones oficiales, siempre se recomienda un modelo específico para la disciplina practicada.
¿Cómo lavar y almacenar judogi?
Se recomienda lavar en frío y secar al aire. Evite usar la secadora para preservar la tela y las costuras. Almacenar en un lugar seco después de su uso.